Clona tus DVDs como si fueran la oveja Dolly

Elaborate Bytes, una pequeña empresa creadora de software alemana, se hizo famosa hace algunos años por ser la primera que pudo romper con los primeros sistemas de protección contra copia que incluían varios álbumes de música grabados en CD. Clone CD permitía copiar y clonar hasta las mismas rayas de un disco original, de manera sencilla y útil, lo que le facilitó la vida a muchos, quienes comenzaron a hacer backups de sus bibliotecas y bueno, a algunos malacatosos que hicieron fortuna lucrando del delito del pirateo.

Por las leyes de protección de derechos de autor en Europa, Clone CD se dejó de vender hace algunos meses. Pero no contentos con eso, los chicos de la empresa de la ovejita decidieron sacar al mercado a Clone DVD, cuyas prestaciones permiten realizar backups de la información de tu PC para pasarla a un DVD grabable y, además, realizar copias de películas y discos DVD. El sistema permite al usuario editar su DVD clonado con los menús originales, editarlos o simplemente, dejar solamente la película sin las lateras advertencias intimidatorios de las compañías cinematográficas, que prometen penas del infierno para quienes no vean bajo 7 llaves y en la oscuridad de una pieza de su casa la película por la cual pagaron para disfrutar.

Una excelente alternativa para los que tienen videoteca y que buscan una forma de cuidar sus títulos cuando algún bolsero amigo pide prestado algún DVD  por el fin de semana

Clone DVD: www.elby.de

Información de uso de Clone DVD 2: http://www.insertcdr.com/articulos/tutoriales/clonedvd.php

Anuncios

Arregla a buen precio tu llanta de aleación

Si hay algo que más nos molesta a los automovilistas es el hecho de tener su coche equipado o hermoseado con llantas deportivas o de aleación y que estas por un “cunetazo”, mala maniobra, raspadura o accidente se estropeen fácilmente.

Si tomamos en consideración que un juego de llantas parte “desde” los US$ 430 o $250.000, el hecho de dejar una en mal estado claramente es digno para ganarse una depresión estacional.

Muchos en Santiago hoy tienen ese problema y lamentablemente son pocos los lugares donde reparan este tipo de accidentes. De hecho, los que lo hacen cobran una enormidad, incluso más que el costo de reponerla por una nueva. Pero acá hay una buena alternativa.

Hace 20 años que existe en la vieja calle Copiapó de Santiago un local llamado “Ruedas Juan Valdenegro”, ubicado en el número 390. Los tipos actualmente son el taller oficial para más de 10 diferentes concesionarios de diversas marcas de autos de la capital y reparan cualquier problema de llantas.

En mi caso, mi auto un Chevrolet Corsa 2003 tiene llantas de aluminio compuesto de 8 rayos marca EB (argentinas). Dos por el costado derecho mostraban los rigores de una conducción poco feliz de mi parte, ya que estaban completamente picadas por esos raspones contra la cuneta de la vereda. Una incluso sufrió un golpe muy fuerte y a velocidad lo que hizo que perdiera milimétricamente su curvatura original, lo que provocó que la dirección vibrara. Las llevé a reparar y fue casi un milagro. Ambas ruedas quedaron igual que nuevas, con el mismo acabado y fueron completamente centradas.

La reparación tanto para llantas de magnesio y para las de aluminio compuesto varía entre los $18 mil a los $40 mil dependiendo de la marca, tipo de daño y trabajo a la que debe ser sometida. No importa si esta es original del auto o comprada después. El tiempo de la reparación no va más allá de 2 días. Son capaces de soldar piezas si es que las llantas tienen picaduras, pulirlas, centrarlas, rectificarlas y pintarlas.

Totalmente recomendado. Ruedas Juan Valdenegro Núñez. Copiapó 390, Santiago. Fono: 2226882. www.rjv.vl

 

Miedo o desinterés permanente a la tecnología

Cuando escucho frases de amigos o familiares similares a un “no declararé mis impuestos por Internet porque pueden robar mis datos” o bien otras vertidas por connotados comentaristas radiales, quienes llaman a la población a seguir haciendo trámites en ventanillas y juntando montañas de documentos inútiles porque “es mejor verle la cara al cajero”, ciertamente no puedo dejar de sentir pavor ante una realidad incuestionable y que está generando que un importante segmento de nuestra población siga perdiendo productividad debido a pérdidas de tiempo y dinero en operaciones que perfectamente pueden ser electrónicas.

Una clara señal de esto es lo que ocurre año a año con la Operación Renta comandada por el Servicio de Impuestos Internos. Para lo que somos neófitos en temas contables, el hecho de realizar nuestra declaración de impuestos por Internet ha demostrado por años que ha sido un método sencillo, seguro y beneficioso. Pero muchos siguen dudando en acceder al beneficio, especialmente generaciones de personas que no crecieron con un computador o la Internet como un elemento de trabajo. Ellos siguen confiando en funcionarios con gruesas gafas y visera, quienes en una roñosa y fría oficina, escriben con extremada lentitud en su máquina Olivetti cada uno de los casilleros de un formulario rosado comprado en el kiosco de la esquina. ¿Caricaturesco? Posiblemente, pero sigue siendo una realidad que a estas alturas del nuevo milenio, claramente no se condice con nuestra aspiración de liderazgo regional.

Hasta hoy hemos presenciado el debate de numerosas empresas e iluminados expertos sobre la necesidad de invertir en tecnología, o en discusiones peores como por ejemplo “que tipo de plataforma, marca o producto debe o no debe usar el gobierno y las empresas”. Si bien es cierto que estas discusiones pueden ser importantes, no sacamos nada con plantar papas en un terreno en el que no hemos sido capaces de arar. Yo planteo ir más allá. ¿Por qué no mejor nos preocupamos como país de difundir las bondades del uso adecuado de las tecnologías? ¿Por qué no trabajamos en conjunto con los legisladores y el gobierno, para crear un marco legal que proteja las transacciones electrónicas y virtuales ante posibles fraudes y generar de paso castigos ejemplares para los delincuentes que lucran de la buena fe de las personas? ¿Por qué primero no aramos y luego plantamos?

Para optar a  convertir a nuestra nación en un país ejemplo en desarrollo, no es necesario que atiborremos las escuelas y las oficinas de computadores, los cuales se convierten en inservibles si las personas, para las cuales fueron diseñados no tienen ni la más mínima intención de usarlas a su máxima capacidad.

Tampoco sirve de mucho pelear acerca de si la tecnología abierta o la tecnología propietaria es la mejor, si aún  tenemos un  país que le aterra usar la tecnología para potenciar sus habilidades individuales, cuando tenemos a líderes de opinión que no les interesa usar algo más sofisticado que su celular con pantallita verde o cuando tenemos legisladores que aún no son capaces de despachar alguna ley que incentive la inversión tecnológica extranjera o más aún, que proteja los derechos de propiedad intelectual, los que son impunemente violados a cada segundo en las esquinas de cada calle de Santiago.

Sí, claramente la experiencia del SII, los pagos electrónicos de las cuentas, la compra online de algunos souvenirs en tiendas de departamento y otros hechos hacen que la Internet y la tecnología estén presentes, pero aún falta mucho para que como país podamos decir que somos tecnologizados y que esta gama de sistemas y productos nos están ayudando a ser más productivos, más ágiles y a comprender de manera más rápida y completa los conocimientos que este mundo nos depara.

Mientras no veamos que la tecnología y su uso masivo pueden cambiarnos como país y no apreciemos que exista un incentivo o un cambio de mentalidad para hacer de este un tema interesante para todos, seguiremos viendo como con injusticia, la tecnología seguirá siendo un tema de algunos mal llamados “nerds” y los espacios para conocer y aprender de ella estén segmentados a algunos artículos en diarios y revistas y no, como ocurre en Europa o Estados Unidos, donde existen libros, decenas de publicaciones y cuerpos completos  de diarios que hablen de las bondades y las últimas novedades de sistemas que ayudan a mejorarle la vida a las personas.

No gaste de más, pero tampoco deje de invertir

Bonito problema es el que hoy tienen numerosos particulares y empresas que han visto como sus sistemas computacionales definitivamente están muriendo por obsolescencia e inoperatividad. ¿Qué hacer cuando el parque tecnológico está basado en sistemas Pentium III, Pentium MMX o los Celaron de primera generación? ¡Para que decir si hay sistemas basados en AMD K62! Claramente un desastre.

Está más que claro que hoy podemos armar una estación de trabajo o PC multimedia por un costo no superior a los $250 mil (US$ 430) y de muy buena calidad. Y si tomamos en cuenta la variada oferta del mercado, al momento de decir ¡basta! al viejo tarro, muchos hoy ven como bueno el hecho de realizar una inversión y cambiar. Pero alto. Hay muchos elementos que hay que tener presente antes de subirse al carro de una nueva tecnología. Para esto, creo que debemos tener en consideración varios puntos.

Imaginemos que usted es dueño de una pequeña o mediana empresa con una granja de 12 computadores conectados a una red de área local, donde en cada uno de los espacios disponibles de los PCs los usa para guardar información importante como: administración, pagos, proveedores, clientes, informes y otros. Bueno, si considera esto un verdadero suicidio no se asuste, casi todas las Pymes están igual, o peor aún… muchas de ellas no tiene ni Internet.

Si a esto le sumamos que tiene la mala suerte de estar rodeado de algún cabecita caliente, éste saltará como trucha salmonídea cuando le diga “es hora de cambiar los computadores”. El cabecita buscará lo más caro, lo más veloz, lo más moderno, lo que tenga más lucecitas y que cuente con prestaciones como calcular la masa atómica de la estructura de volcanita de su oficina hasta el poder calentar su propio pan con la turbina del computador. Por otro lado (y es lo peor) puede tener a otro asesor con la mentalidad de ministro de Hacienda (o sea a todo le dice NO). Éste le pedirá incluso, reducir la cantidad de tecnología instalada en su empresa, ya que al estar conectados muchos sistemas “se gasta mucha luz”.

Claro, pueden sonar gracioso este tipo de extremos, pero créame que en este mundo hay de todo y lo peor, de este tipo de gente hay mucha.

¿Qué cree usted que se debe hacer en estos casos? Bueno, entonces siga estos consejos:

Consejo 1: Haga una real evaluación de la necesidad de cambio

Si actualmente su compañía está en una etapa intermedia donde busca asentarse y no crecer y si efectivamente siente que su actual tecnología funciona bien, no ha tenido graves problemas, cumple con su objetivo, sigue siendo la ayuda vital que necesita para que su compañía marche bien y de parte de sus asesores  tecnológicos no ha recibido un llamado de alerta tan drástico como “estaría bueno que conocieras Windows 2000 o XP ya que el 95 hace años que no tiene soporte”, entonces la recomendación es clara. Por el momento usted no está listo para un cambio.

Muchos analistas desligados de la vorágine alimentada artificialmente por algunas empresas que prácticamente lo obligan a cambiar su tecnología cada 24 meses, como si se tratara de la compra de un tiempo compartido en Bahamas, afirman que la adopción forzada e innecesaria de una nueva tecnología en una empresa realmente feliz y satisfecha con lo que tiene, claramente trae muchos más trastornos, insatisfacciones y problemas que dejarla trabajar con lo que tiene, al menos hasta que el mercado la fuerce a cambiarse por obsolescencia.

Nunca pierda el horizonte que la tecnología trabaja para usted y no usted para las empresas de tecnología ¿me entiende la analogía?

Consejo 2: Antes de comprar infórmese

Hoy estamos viviendo el peor periodo para la industria tecnológica, que se enmarca en los 18 meses anteriores a la salida al mercado de un nuevo sistema operativo. Microsoft ya está trabajando los detalles para el estreno de su nuevo Windows para octubre de 2006. Este sistema operativo promete ser una completa revolución del mercado, principalmente porque es el primero en ser desarrollado de manera nativa para los nuevos sistemas de 64 bits, los que comenzarán a masificarse a partir del primer semestre de 2006 para luego de un año, comenzar a estandarizar sus precios de venta con bajas de un 30% de sus costos. Esto hará que la tecnología que hoy se ve prohibitiva esté al alcance de todos en menos de 24 meses más.

La llegada del nuevo Windows sumado a los sistemas de 64 bits sólo será comparable con el espectacular cambio vivido por la tecnología a principios de la década de los 90, cuando muchos botaron a la basura sus sistemas AT, XT, 286, 386 y 486 por los primeros Pentium basados en Windows 95. El cambio será radical, al igual que la forma que vemos la computación tanto a nivel de usuario como a nivel corporativo. Los servidores tendrán hasta 1000 veces más capacidad y disponibilidad y en el caso de estaciones de trabajo, los sistemas serán tan poderosos que incluso ya se está hablando acerca del problema de almacenamiento que surgirá con el aumento en la cantidad de datos procesados.

Ante esto y si le aseguro (haciendo una burda comparación)  que en dos años usted podrá optar por un vehículo impulsado a hidrógeno, que no contamina, que es más seguro, más veloz, más económico, más moderno y que costará lo mismo que uno actual a gasolina ¿usted se compraría hoy un auto petrolero?

Consejo 3: No tenga miedo a ser cuadrado como un ingeniero

Sea ingeniero, cuadrado, metódico y racional. Vea cuanto es lo máximo que es capaz de invertir y de esa suma destine al menos un 30% en solucionar los problemas tecnológicos más importantes de su empresa. Si su organización no está dispuesta aún a realizar un radical cambio de estructura tecnológica a todo nivel, no vale la pena gastar más dinero en mejoras pequeñas que no lograrán mejorar la eficiencia y los costos de toda una organización. Es mejor identificar cuales son los puntos críticos y las fugas de productividad debido a una mala infraestructura y solucionarlos adecuadamente con parte de su presupuesto. Tampoco es malo realizar una completa auditoría que le permita dictaminar que recursos computacionales buenos están subutilizados y cuales obsoletos hoy no cumplen con las necesidades. Muchas veces es mejor arreglar, estandarizar y estabilizar su base tecnológica actual con el objetivo de igualar la calidad de sus operaciones, en vez de estar en una constante renovación por sectores que sólo servirá a algunos pero no a la totalidad de su organización.

Además, al estandarizar su plataforma tecnológica, le servirá como un punto de apoyo para evaluar realmente cuando es necesario hacer un cambio tecnológico mayor. Así, en vez de involucrar a unos pocos, afectará a toda una cadena organizativa, lo que permitirá impactar de manera más poderosa la forma en como se trabaja en su empresa.

Consejo 4: Evalúe cuales son sus expectativas de rédito y la vida útil de su nueva inversión

Si ha decidido invertir y no gastar en tecnología, hágalo con sus condiciones. No permita que su inversión quede obsoleta al cabo de 24 meses. Es obvio que con los cambios diarios que vive la tecnología, al final de ese tiempo su “Mercedes” computacional posiblemente pase a convertirse en un coqueto Kia POP, pero ambos cumplen en mayor o menor medida con el mismo objetivo. Lo importante es que en 24 meses su “Mercedes” no se convierta en un triciclo de bebé, porque ahí sus problemas comenzarán y los dineros invertidos se habrán esfumado como las promesas de bajar el IVA del 18% al 16%. O sea, la nada misma.

Al momento de comprar, establezca sus expectativas, de a conocer sus necesidades y exija cláusulas que garanticen una constante renovación para evitar la obsolescencia absoluta. Y que le quede claro: obsolescencia es cuando usted no es capaz de hacer lo que su competencia directa si puede con un menor tiempo y a un menor costo y no cuando un iluminado asegura que hay que cambiar porque “alguien” lo decidió así.

Consejo 5: Escuche una segunda opinión

Evite a aquel personaje rastrero y tinterillo que se saborea los bigotes al saber que podrá quedarse con una comisión por hacerle gastar en computadores y tecnología que usted jamás usará o por el contrario, con tecnología que le prometió que sería barata pero que de entrada le queda chica a las necesidades de su empresa. Tampoco crea a la primera que por ser tecnología de marca es la mejor y tenga mucho cuidado con aquellos chascones y barbones que abrazados de una sospechosa aura de “gurú” le dicen que lo mejor que existe en este mundo es Linux (no es lo mejor, es solo una alternativa más). Mejor infórmese adecuadamente, escuche con escepticismo todo lo que le dicen y en conciencia tome su decisión con las cartas sobre la mesa. No se guie por la moda sino por lo que le servirá para mejorar los estándares de disponibilidad de su negocio, su efectividad ante la competencia, el mejoramiento de la cadena de valor y atención a sus clientes y por sobre todo, QUE UTILIDAD PRACTICA PARA AHORRARLE TRABAJO, TIEMPO Y DINERO LE APORTA ESTA TECNOLOGÍA. Si esta no cumple con estas simples premisas, frunza el ceño y vuelva a analizarlo todo, ya que no estamos hablando de pesos más o menos, sino del futuro de su compañía.

Ah, y no deje de aplicar estos conceptos también para el PC de su casa, si es que no tiene una empresa. Ahí también la decisión de cambiarse es tanto o más vital de lo que muchos pensamos.

Conoce el Chevrolet Corsa y decide

NOTA DEL EDITOR: Este artículo fue redactado el año 2005. El modelo mencionado se dejó de vender en Chile ya que no fue capaz de pasar las pruebas y homologaciones de seguridad y de emisiones en 2011.

Posiblemente hoy estás tras la compra de tu primer auto, nuevo o usado. Las alternativas del mercado chileno permiten en la actualidad, que cualquiera con al menos un sueldo de 3 ingresos mínimos tenga la posibilidad de acceder a un vehículo cero kilómetros pagadero en 4 años, a una tasa de un 1,75% en cuotas que varían entre los $70 mil a los $120 mil. Nada de malo para alguien que busca en un 4 ruedas la satisfacción de cumplir un sueño.

Ante esta situación existe  una gama de autos llamados “de segmento medio-bajo”, los cuales presentan una performance adecuada, aditamentos de seguridad de gama media y un tamaño que permite usarlos como vehículos de uso urbano o bien para familias de no más de 3 integrantes.

 Estos llamados “3 puertas” están arrasando actualmente. Los más vendidos según estudios de la ANAC son el Chevrolet Corsa y muy detrás otros como el Renault Clio, el Toyota Yaris, Peugeot 206, Fiat Palio y Hyundai Accent.

 

El Corsa al desnudo

Nada menos que 12 mil Corsas vieron la luz el año pasado y hoy sigue en la punta de las ventas nacionales. Están por todas partes y no hay publicidad de este auto, tampoco carteles en la calle. Sólo avisos de los concesionarios que se pelean los espacios en los diarios de fin de semana por informar que ellos lo venden. De hecho, una vez un vendedor me aseguró que el Corsa “se vende solo”, ya que la gente “llega, lo ve y se lo lleva”. Negocio redondo.

¿Pero es tan bueno, tan económico y tan fantástico el Chevrolet Corsa como muchos dicen? Bueno, si te interesa, sigue leyendo y decide.

 

Mi experiencia

 Como muchos, la decisión del primer auto nuevo no fue fácil. Más bien fue complicada. En mi caso en el año 2003 pude adquirir un flamante 0 Kms. con diseño juvenil. Para esa época, el Chevrolet y el Volkswagen Gol Sport eran las dos mejores alternativas por su precio (entre 3.9 y 5.4 millones). Y de ahí nada más.

 Seguí los consejos de dueños y amigos: “el Corsa es de lo mejor”, y me tiré a la piscina comprándome uno (gracias al alto auspicio de papá).

 Y qué te puedo contar. Si ya tienes decidido subirte a un 4 ruedas y que sea un Corsa, debes conocer la verdad en cuanto a sus verdaderos costos de mantenimiento, sus fallas más frecuentes y esa tremenda lista de detalles, que si no la asumes antes de subirte a uno, claramente te entregará una tremenda desilusión. Si asumes estos costos y cumples con sus mantenciones para evitar esos “detalles”, definitivamente tendrás un juguete muy agradable del que podrás disfrutar por años y con el cual claramente te enamorarás, especialmente porque al sentarte, sientes que estás sobre un deportivo por la posición casi acostada que asumes al subirte al Corsa. Este estúpido pero importante detalle es, a la larga, lo que hace que la gente de enamore tanto del auto, ya que aunque pequeño de tamaño, da la sensación de estar en un go-cart profesional.

Personalmente adoro a mi joya, aunque me ha salido un poco conflictiva.

 

Como es el Corsa

En general el auto no es muy bueno. Es elástico, picador, corredor, buena suspensión, algo estable en su parte posterior, de líneas armónicas y con una postura deportiva. Un chiche, un juguete que hace que lo ames o lo odies ya que no es un auto fácil. Pero también tiene una gran cantidad de peros o contras que debes conocer para que, cuando tengas tu Corsa en las manos sepas que debes cuidarlo y por sobretodo, estar preparado para invertir en mantenerlo, ya que como no es una maravilla tecnológica, claramente este modelo consume dinero como cupo de tarjeta de crédito en las manos de un maníaco depresivo con delirios de ansiedad. O sea, todo mal.

 

Los gastos

Garantía: En Chile, el Corsa tiene dos años o 50 mil kilómetros (lo que se cumpla primero). No cubre piezas de desgaste aunque sea por fallas de fabricación. Incluye gomas, correas, frenos y embrague. Si eres una persona responsable y decide seguir la cartilla de mantenimiento para estar cubierto, deberás cargar el bolsillo con dinero.

Mantención: Chevrolet te obliga a asistir al servicio técnico cada 5 mil kms, para cambio de aceite. Cada cambio cuesta la friolera de $ 34 mil más iva (US$ 66) y claro, un día en el taller. Y cada 10 mil, hay que realizarle cambio de filtros y bujías más el aceite. Ahí la cosa sube entre los $ 110 hasta los $170 (hasta US$ 300), dependiendo de los “detallitos” que el auto presente en esos momentos. En promedio, deberás gastar unos $ 400 mil anuales en mantenerlo.

Consumo combustible: Otro detallito. Los Corsitas no son económicamente buenos. Gastan como alcohólico en Año Nuevo. Consumen nada menos que 10 a 11 Kms por litro en ciudad y 14 en carretera a unos latosos 90 Kms hora. Eso promedia a los precios de hoy unos $40 mil mensuales, $480 mil al año. Esto, si lo sumas a los $ 400 mil gastados en mantención te significará gastar  casi UN MILLON de pesos por cada año de garantía del auto. ¡UF!. Yo por mi parte estoy quebrado.

 

Desventajas y fallas más comunes:

Si tienes la patita caliente y andas corriendo como repartidor de documentos de Comicrom (¿te haz dado cuenta como corren esas camionetas blancas Citroen?), te cuento que el sistema de frenos es estupendo. Cuesta que se bloqueen los neumáticos, mantiene la estabilidad del auto y son tremendamente fiables ante sobrecalentamientos. Lo malo es que no duran nada. Al exigirlos constantemente su vida útil promedia los 25 mil kms. Tras eso, muchas veces se deforman los tambores traseros y las pastillas se cristalizarán. Esto significará que al frenar a altas velocidades el auto tiritará como mis acreedores cuando les dije que quedé sin trabajo y los discos delanteros sonarán como tu estómago tras un buen asado con amigotes a las 3 de la mañana.

Bomba de agua: Jamás y reitero, jamás se te ocurra abrir la tapa del contenedor de líquido refrigerante. El sistema está al vacío y se ha sabido de casos en que el auto deja de funcionar adecuadamente por hacer esto.

Correa de distribución: Posiblemente sea el cacho más grande de este auto. Religiosamente cada 40 mil Kms hay que cambiar la Correa de Distribución, si no se hace te aseguro un accidente con consecuencias que te harán perder tu inversión. ¿La gracia? Entre $70 mil a $150 mil el cambio OBLIGATORIO.

Embrague: No hay vuelta. El embrague, prensa y rodamiento de empuje son de pésima calidad. No hay Corsa en Santiago que dure –por los tacos- más de 60 mil Kms. La gracia del cambio en la Chevrolet es de nada menos que $250 mil

 Otros “detallitos” que suceden bastante seguido:

  • Crujido en las puertas
  • Las ventanas se traban
  • La maleta no cierra bien
  • “Ruiditos” en el tablero
  • Se queman las luces del tablero
  • Las trabas del asiento trasero abatible comienzan a golpear
  • Desalineamiento de un blandito tren delantero por los forados que hay en las calles chilenas
  • Falla en el cuentakilómetro a los 40 mil kms
  • Falla en la “llave de la calefacción” que revienta el sistema de refrigeración a los 30 mil kms
  • Falla en los tambores traseros de frenos. Las balatas perforan el tambor lo que hace que se trabe
  • Oscilación del motor por falla en la valvula IAC
  • Deformación de los neumáticos Pirelli argentinos originales, lo que hace que la dirección vibre

 

Tecnología: El coche es de tecnología de mediados de los años 90, debido a que el modelo original fue ideado por la Opel alemana. El auto que vemos en las calles hoy ha cambiado en algunos aspectos de su carrocería, tecnología de inyección y tecnología de monitoreo del estado del motor. El Corsa cuando fue presentado en Europa era, para esos años, lo mejor que existía, tan bueno que casi 15 años después no desentona y corre con mucha prestancia por las calles del nuevo milenio. A pesar de eso y aunque hoy claramente es un auto muy bueno pero tecnológicamente atrasado,  genera una gran cantidad de detalles, los cuales hace 15 años atrás eran algo habitual, pero para la tecnología y terminaciones de los autos ideados después del 2000, claramente es un problema que a veces te re-jode la paciencia.

Claramente hay una discusión entre los fanáticos de siempre que aman a este modelo por sobre cualquier cosa y otros que lo detestan. Acá puedes ver detalles de muy malas y muy buenas experiencias con el Chevrolet

http://www.adach.cl/www/foro/topic.asp?TOPIC_ID=13318&FORUM_ID=5&CAT_ID=1&Topic_Title=chevrolet+corsa&Forum_Title=Foro+Tuerca.

 Especificaciones:

La planta motorizada se basa en el diseño de un motor Opel creado a principios de los 90 en Alemania. El Powertech es un sistema de 1600 cms3, cuenta con 8 válvulas, eje de elevas simple, 4 cilindros, presentación frontal comprimida, inyección multipunto monitoreada por computador. Tiene por catálogo 90 hp, aunque es sabido por los dueños que tras 7 mil kms el auto rinde tranquilamente entre los 93 a 97 hp, dejando atrás a cualquier Gol deportivo.

El Powertech reemplazó al motor GSI, que durante los años 90 fue uno de los mejores creados por Opel para el segmento medio. El GSI estaba basado en una planta de 1,6 y 1,8 litros, con doble eje de elevas y 16 válvulas. Volaba con 125 hp que movía al Corsita deportivo. Aún es posible adquirirlo de segunda mano.

Actualmente, el motor Powertech está siendo instalado en la línea de segmento medio-bajo de Chevrolet con modificaciones que varían entre los 1.6 y los 2.0 litros:

 

  • Chevrolet Corsa Classic (argentino): 1.6
  • Chevrolet Corsa Evolution (argentino): 1.8
  • Chevrolet Astra (Brasil): 1.6, 1.8 y 2.0
  • Chevrolet Safira (Brasil) : 1.8 y 2.0

 

El chasis se sustenta bajo una suspensión independiente tipo McPherson en el eje delantero y de barra horizontal semi independiente en el trasero. Ambas con resortes de espiral sin regulación

El estanque de combustible es de 46 litros más 4 de rebalse o reserva, que puede ser llenado con mucha paciencia, aunque no es recomendable ya que a veces el auto exuda y lo bota a la salida de la estación de servicio.

El tablero es de plástico duro tipo monocasco con consola central. La electrónica es monitoreada por su computador, un chip de 8 bits simple con instrucciones básicas. No cuenta con pantalla de información. Su principal función es avisar de fallas en el motor, sistema de inyección y limitar las vueltas de revoluciones con corte automático a las 6700 RPM.

Su velocidad máxima es de 180 Kms. Es posible en camino recto y con el auto recién salido del servicio alcanzar una velocidad de 192 kms

Desde el año 2004, los Corsas incluyen dirección asistida.

Análisis:

Tras la llegada de modelos de bajo costo y sumado a que algunos consolidados en el mercado decidieron bajar sus precios de venta, el Chevrolet Corsa hoy sigue vendiéndose por los buenos comentarios de muchos conductores que han visto en él, un buen auto de ciudad y por la tremenda cantidad de ellos que circulan por las urbes chilenas, lo que reemplaza a cualquier publicidad por muy buena que sea. Aún así debo ser claro. Hasta el 2004 el Corsa era “la” alternativa por su atractivo precio y buenas prestaciones. Pero hoy, con un precio estimado que parte desde los $ 4.1 millones, es posible invertir unos $ 700 mil más y adquirir un auto de un escalón superior.

Entre ellos destaca el Renault Clio II. Hoy se vende en su versión básica modificada llamada en Chile el F1 Team por sólo $700 mil más. El Renault, fabricado en Brasil, cuenta con motorización de última tecnología, de 1600 cms3, multivalvular, carrocería completamente deformable, interior insonorizado, potencia de 110 hp y mejor relación de consumo de combustible. Sus mantenciones son un 50% más económicas que el Corsa y tu tamaño es ampliamente superior.

También hay otras alternativas interesantes como el Toyota Yaris, el Peugeot 206, el Fiat Palio Sport y el Hyunday Accent. De todos estos prometo comentarles prontamente.

Sitios para visitar:

www.corsarios.cl

www.clubcorsa.cl